“LA LUZ BRILLÓ EN LAS TINIEBLAS, Y LAS TINIEBLAS NO LA VENCIERON” (JN 1:5).
Con estas palabras en el corazón, nos acercamos nuevamente al misterio de la Navidad. En medio de tantas preocupaciones —la inseguridad, la soledad, los problemas económicos, la incertidumbre del futuro—, la voz del profeta se escucha con fuerza: “El pueblo que caminaba en tinieblas vio una gran luz”. Esa luz es Cristo, nacido de la Virgen María, humilde y pequeño, para mostrarnos que Dios no se olvida de su pueblo.
La Navidad no llega para quienes viven en calma, sino para quienes necesitan esperanza. Es el tiempo en que el Señor entra en nuestros hogares, en nuestras luchas y en nuestros silencios, para recordarnos que viene a caminar con nosotros. María, que guardaba todo en su corazón, nos enseña a mirar al Niño Jesús y a reconocer en él ese amor que renueva la vida.
Por eso quiero invitarle, de todo corazón, a unirse a nuestra Misa Navideña de Medianoche, el 25 de diciembre en el Santuario Nacional de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa.
Es una celebración que une a nuestra gran familia de fe en un mismo espíritu de gratitud, esperanza y consuelo. Allí, a los pies del altar de la Virgen, presentaremos las intenciones y súplicas de todos los miembros que nos acompañan en persona y desde sus hogares.
Por favor envíeme sus intenciones de oración para incluirlas en la Misa Navideña de Medianoche, el 24 de diciembre. Nosotros las colocaremos ante el altar de la Virgen María, donde permanecerán durante toda la temporada navideña, como símbolo de su fe.
Los sacerdotes vicentinos y yo también las recordaremos en nuestras misas y oraciones, pidiendo al Niño Dios que ilumine su hogar con su paz y su esperanza.
Puede solicitar esta tarjeta de oración por la familia para acompañarle en este tiempo de recogimiento espiritual. Récela desde casa, para unirse a la Sagrada Familia en espíritu.
Y si lo desea, puede encender una veladora en el Santuario, por alguna necesidad especial o por un ser querido. Su luz será un símbolo de su fe y de su presencia espiritual ante el altar de Nuestra Señora.
Si al enviar sus intenciones de oración para la Navidad y el fin de año puede también hacer una ofrenda a la Asociación de la Medalla Milagrosa, se lo agradecería de corazón. Sé que es mucho pedir en tiempos difíciles, pero su generosidad hace posible que nuestros ministerios de fe y esperanza sigan acompañando a tantas personas que buscan consuelo en la Virgen María y en su Medalla Milagrosa.
Esta Navidad, más que nunca, necesitamos volver a lo fundamental de nuestra fe: creer que la luz de Cristo es más fuerte que cualquier oscuridad. Que bajo el manto de María, Madre de la esperanza, puede renacer nuestra confianza en un Dios que sigue acompañando a su pueblo.
Que el Niño Jesús bendiga su hogar con paz, esperanza y alegría, mientras la Virgen María lo cubre con su ternura. Y que la luz de Dios siga brillando sobre usted y los suyos, ahora y siempre.
Siempre con la Virgen María,

Rev. Prudencio Rodríguez de Yurre, C.M.
Director Espiritual
P.D. Le pido que me envíe sus intenciones para presentarlas a la Virgen durante la Misa Navideña de Medianoche. Que el Niño Dios, nacido de María, ilumine su hogar y les conceda esperanza a usted y a su familia en el nuevo año.
