Testimonial Archives - Association of the Miraculous Medal
Asociación de la Medalla Milagrosa

Testimonios

Testimonios de fe, esperanza e intercesión


Cada mes, la Asociación recibe miles de cartas que hablan de la generosidad de Dios en respuesta a las oraciones a Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa. Con ese espíritu de gratitud hacia Dios, la Asociación publica secciones editadas de algunos de estos testimonios.

Sé que la Virgen me estaba protegiendo.

Yo siempre llevo una Medalla Milagrosa conmigo, ya sea en el cuello o en uno de mis rosarios. Hace muchos años tuve un accidente donde chocaron contra el lado de mi carro. El carro quedó totalmente destruido. Cuando llegó la policía, dijeron que debía haber muerto. No tenía ni un rasguño. Sé que Nuestra Señora me protegió.

—Miembro de Pennsylvania

 

Le doy gracias a Nuestra Señora por su intercesión.

Hace poco, por desgracia pasé por un divorcio. La noche antes de finalizar mi divorcio, estaba cambiando de bolso. Tenía mucho temor y tristeza por esta situación. Cuando estaba cambiando mi cartera encontré una tarjeta de oración a Nuestra Señora de Lourdes y me di cuenta que el Día de la Virgen de Lourdes se celebraba el día de mi divorcio. Ahí supe que María estaba conmigo y que todo saldría bien. Siempre estaré agradecida por encontrar esa oración. Sentí que María estaba conmigo en este doloroso momento. Te amo, María, y te doy tantas gracias por tu intercesión.

—Miembro de Illinois

 

Estoy muy agradecida por la bondad de Dios.

Mi esposo sufrió de un sangrado severo en la garganta, uno de los efectos secundarios de la radiación. Fue llevado al hospital y los paramédicos temían que no sobreviviría. Llegué a la sala de emergencias y un amable médico de urgencias me dijo que había dejado de sangrar y no tenía una explicación médica. Me miró y me dijo: “Creo que los dos sabemos por qué; Dios es maravilloso”. Mi esposo se ha recuperado completamente. Estoy tan agradecida por la bondad de Dios.

—Miembro de Pennsylvania

 

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Gracias, Virgen Santísima, por ese pequeño empujón

Hace algunos años me encontré una Medalla Milagrosa. Siempre sentí que no era para mí, sino para alguien más. La llevaba conmigo todo el tiempo, hasta que entendí por qué. Una compañera de trabajo se iba a Afganistán. Le pretunté a la Virgen si estaba bien darle la medalla que me había encontrado. Sentí una necesidad muy fuerte de dársela, y eso hice. Ella se mostró muy agradecida, casi con lágrimas en los ojos. Supe que la medalla la acompañaría y la protegería en un su viaje. Gracias, Virgen Santísima, por ese empujón.
—Rhode Island

 

La Virgen María intercedió por nosotros

Hace varios años, mi hijo estuvo muy grave por neumonía y falla cardiaca congestiva. Estaba hospitalizado y su condición empeoraba. Mi familia y quienes rezaban con nosotros pedimos la intercesión de la Virgen María. Veinticuatro horas después, mi hijo tuvo una recuperación milagrosa. Los doctores lo observaron unos días más y luego lo dieron de alta. Estoy convencida de que la Virgen intercedió por nosotros y que Dios sanó a nuestro hijo.
—Nigeria

 

¡Este es un verdadero milagro de Dios!

He estado rezando por el hijo de una compañera de trabajo, quien fue diagnosticado con cáncer de estómago. Pasó por tres meses de quimioterapia intensa para prepararse para una cirugía. En una cita médica para hablar sobre los siguientes pasos, los doctores le dijeron a la familia que ya no había tumor y que no necesitaba cirugía ni más tratamientos. Este es un verdadero milagro de Dios, por medio de las oraciones de intercesión a nuestra Madre Santísima. Gracias a todos por sus oraciones a la Virgen María.
—Canada

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Gracias, Virgen María, por tu protección

Quiero agradecerle a nuestra Virgen Santísima por haberme protegido de una lesión grave cuando fui atropellado por un automóvil al cruzar la calle. Por fortuna, la persona que me golpeó no me abandonó y me llevó de inmediato a la sala de emergencias de un hospital cercano. Para mí es un milagro no haber sufrido heridas graves. Aunque todavía estoy en recuperación, ya pude regresar al trabajo. ¡Gracias a Dios! Gracias, Virgen María, por tu protección.
—Correo electrónico

 

Una fe firme en el poder de la intercesión de María

En marzo de 2018, mi mamá entró a cuidados de hospicio. Aunque los médicos decían que ya estaba en la etapa final de su vida, ella estaba muy lúcida y sentía hambre, aunque tenía la garganta tan cerrada que ni siquiera podía tomar agua. Yo sabía que, al final de la vida, muchas personas ya no necesitan comer ni beber, pero en el caso de mi mamá era claro que sí sentía hambre y sed. Yo estaba angustiada, desesperada. Esa noche, revisando el correo, encontré un sobre de la Asociación de la Medalla Milagrosa de Perryville. Venía con un aceite bendito. Le unté el aceite en la garganta a mi mamá mientras le pedía a la Virgen María que intercediera por ella. A los pocos días, mi mamá empezó a poder comer un poco y tomar agua. Así siguió, comiendo y bebiendo, durante diez semanas más. En ese momento yo no sabía mucho sobre la historia de la Medalla Milagrosa. Actué solo con fe, creyendo firmemente en el poder de la intercesión de María ante Nuestro Señor. Ahora sé que lo que vivimos fue, sin duda, un milagro, sobre todo después de conocer la historia de la Medalla Milagrosa y la vida de santa Catalina Labouré, quien cuidó con tanto amor a los enfermos y a los ancianos. El aceite bendito que recibí había sido tocado a una reliquia de santa Catalina. Mi mamá tenía 101 años cuando falleció.
—California

 

¡Dios respondió mis oraciones!

Gracias a Dios y a su Madre Virgen llena de amor, he tenido un año lleno de bendiciones. Hoy estoy libre de cáncer, mi hija tuvo una boda hermosa y mi hijo está muy bien en California. Los tres usamos nuestras Medallas Milagrosas desde hace muchos años. Pedí oraciones por mi familia a la Asociación, y Dios las respondió. ¡Gracias de todo corazón!
—Texas

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¡Eternamente agradecida por la intercesión de nuestra Madre del cielo!

Hace varios años recibí una noticia muy dura. Estaba tan alterada que no sabía qué hacer. Me arrodillé y empecé a rezar el Rosario a la Virgen. No solo le pedía paz para mí, sino también por la persona que más me había lastimado. A la mitad del Rosario, sentí claramente que alguien estaba detrás de mí. Me volteé y vi unos círculos de luz que parecían palpitar en el suelo. No sé cómo explicarlo, pero supe que la Virgen estaba cuidándome. Estoy profundamente agradecida por su presencia y su intercesión en mi vida.

—Michigan

 

Le di gracias a la Virgen de inmediato

La Virgen ha sido parte de mi vida desde hace muchos años. Todos los días le pido que nos guíe, nos cuide, nos proteja y esté siempre cerca de mi esposa y de mí. El mes pasado, ella estuvo con mi esposa cuando tuvo un accidente. Mientras manejaba, otro auto la impactó directamente del lado del conductor. En accidentes así, muchas veces hay heridas graves o incluso muertes. Mi esposa salió ilesa, ni un rasguño.

Estoy convencido de que fue porque la Virgen estaba con ella. Cuando mi esposa me llamó para contarme del accidente, le di gracias de inmediato a la Virgen por su intercesión y a Nuestro Señor por cuidar la vida de mi esposa. Creo firmemente que sobrevivió gracias a nuestro amor y devoción a nuestra Madre. A veces todavía recuerdo el accidente y lo que pudo haber pasado, y cada vez vuelvo a darle gracias a la Virgen.

—Kentucky

 

¡Dios es tan bueno!

Hace poco, una amiga mía dio a luz a su bebé. Poco después de nacer, el niño empezó a sufrir convulsiones muy fuertes. Los doctores dijeron que, si sobrevivía, probablemente tendría daño cerebral severo. Después de bautizarlo en el hospital y encomendarlo a santa Teresita del Niño Jesús y a la Virgen María, colocamos una Medalla Milagrosa en su cunita. Diez días después, mi amiga pudo llevarse a su bebé a casa. Los doctores dicen que no tiene absolutamente nada malo. ¡Dios es tan bueno! Gracias a la Virgen y a santa Teresita por su intercesión.
—correo electrónico

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Gracias, Virgen María, por tu intercesión

Hace algún tiempo pedí la intercesión de la Virgen para que se retiraran unos cargos criminales contra mi sobrino. Él tenía solo 16 años y fue acusado injustamente. Para empeorar las cosas, algunos testigos mintieron sobre su supuesta participación. Pasamos más de un año en un proceso legal, esperando un juicio. Cuando un correo de la Asociación de la Medalla Milagrosa, la primera intención que pedí fue que el caso de mi sobrino fuera desestimado. Seguimos orando y manteniendo la fe. Unas semanas después, el juez finalmente cerró el caso. Quiero agradecer a la Virgen por su intercesión y a todos los que oraron por esta intención en su santuario.

—correo electrónico

 

Nuestra Madre del cielo la estaba cuidando

Escribo para dar gracias a la Virgen por cuidar de mi mamá. Ella tenía muchos problemas graves de salud. Estuvo muy enferma durante meses, entrando y saliendo de hospitales y centros de rehabilitación. Sus médicos empezaron a hablar de calidad de vida más que de cantidad de vida. Incluso estuvo conectada a un respirador y tomando muchos antibióticos que no parecían funcionar. Por la intercesión de la Virgen, sanó de infecciones y coágulos de sangre. Los doctores estaban asombrados, y uno incluso dijo: “Alguien estaba cuidando de ella”. Y así fue: ¡nuestra Madre del cielo, María!

—Florida

 

Gracias, Madre María, por tu intercesión

Escribo para dar gracias por mis oraciones escuchadas. Mi hermano se alejó de la Iglesia hace muchos años después de un divorcio muy doloroso. Estaba lleno de resentimiento, muy herido, y sentía que Dios lo había abandonado. Más adelante se volvió a casar con una persona atea y se alejó por completo de Dios y de la Iglesia. Pero recientemente dio el primer paso para regresar a la Iglesia Católica y ahora vuelve a practicar su fe. Además, está criando a sus gemelos recién nacidos en la fe católica. Mis padres y yo llevábamos años orando por esta situación, y nuestras oraciones fueron escuchadas. Gracias, Madre María, por tu intercesión. Estamos muy agradecidos con todos nuestros familiares y amigos que se unieron en oración.
Dios es bueno… ¡todo el tiempo!

—Missouri

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¡Le doy gracias a Dios y a la Virgen de la Medalla Milagrosa por su intercesión!

Hace varios años me diagnosticaron artritis reumatoide. No tiene cura, solo tratamiento, y para millones de personas es una enfermedad muy dura. Yo tenía inflamación y dolor en las manos y muñecas, además de un cansancio extremo. Como soy miembro perpetuo de la Asociación, le pedía todos los días a Dios y a la Virgen que me libraran de esta enfermedad.
También pedía que encendieran veladoras en el Santuario para por mis intenciones. Hace poco, mi doctor me dijo que la artritis está en remisión. Le doy gracias a Dios y a la Virgen por su intercesión y por aliviar mi dolor. Voy a seguir orando todos los días. Ellos nos escuchan, nos aman y responden nuestras oraciones.

—Texas

 

Estoy profundamente agradecida con nuestra Madre por su ayuda

Quiero agradecerle a la Virgen por interceder por mí. Yo era alcohólica y estaba atrapada en mi adicción. Vivía desesperada, sin sentido en la vida.
Acudí a la Virgen pidiendo ayuda. Yo quería dejar de beber, pero no podía. Ella intercedió por mí. Entré a rehabilitación y ahora estoy sobria. He vuelto a vivir. Asisto a AA regularmente y estoy muy agradecida. Gracias, Madre, por devolverme la vida.

—Florida

 

Con oración y la poderosa intercesión de nuestra Madre, ¡ella sanó!

Hace unos años recibí una carta de la Asociación diciendo que mi hija, que tenía cáncer de seno, estaba siendo recordada en las Misas y oraciones en el Santuario. Desde entonces, su cáncer entró en remisión. Yo sé que fue por la intercesión de María ante su Hijo.
Era un cáncer muy agresivo, pero con nuestras oraciones y la intercesión de la Virgen, ella sanó. Sentimos que es un verdadero milagro que Jesús nos regaló. De todo corazón, gracias a la Asociación por sus oraciones.

—Texas

 

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Nuestra Madre Santísima siempre cuida de sus hijos.

Con un corazón agradecido, quiero darle las gracias a la Virgen por su intercesión. Cuando me hago pruebas médicas, siempre le pido a la Virgen que todo salga bien. Le ruego que me dé la oportunidad de dar testimonio de su intercesión. Hoy, estoy muy agradecida porque mis informes médicos salieron bien. Pero tengo más buenas noticias. Cuando visité un hogar de ancianos, regalé Medallas Milagrosas a las personas. Otra ocasión, cuando volvía visitar, vi que muchos de los ancianos llevaban puesta la Medalla. Una ancianita me preguntó si podía regalarle más para regalárselas a sus hijos. Sentí que la Virgen estaba con nosotros. Ella está al lado de los enfermos, los que se sienten solos, los ancianos. Una Madre siempre cuida de sus hijos.

—Nueva York

 

Gracias, Virgen María, por tu intercesión

Yo estuve en una relación abusiva por más de 20 años. Una amiga, que es católica devota y una gran mujer, rezó por mí. Le pidió a la Virgen que, por medio de su intercesión, me concediera un milagro. Varios días después, ¡el hombre abusivo se marchó de mi vida! No puedo expresar todo mi agradecimiento a la Virgen María por su intercesión.

—Correo electrónico

 

María nunca nos falla cuando recurrimos a ella.

Cuando mi hija tenía 15 meses, se puso muy enferma. Los doctores nos dijeron que le podía quedar poco tiempo de vida. Yo corrí ante nuestra Madre Santísima y le pedí que interviniera y le prometí que rezaría su Rosario todos los días por el resto de mi vida. Un día después recibimos una llamada del hospital diciendo que habían cometido un error. Nuestra hija estaba sana y se iba a recuperar. Hasta hoy sigue disfrutando de buena salud. María nunca nos falla cuando recurrimos a ella. Ella es en verdad una madre amorosa, y le estamos muy agradecidos.

—Connecticut

 

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¡La intercesión de María es muy poderosa!

Mi esposo ya no podía caminar. Lo habían aceptado en un hogar de ancianos en mi comunidad porque los que queríamos tenían una larga lista de espera. Allí recibió abusos muchas veces, y, de hecho tuvo un accidente que lo dejó paralizado. Estaba como loca intentando sacarlo de ahí y llevarlo a un mejor lugar. Finalmente, frustrada, recurrí a mi Madre María y le prometí que rezaría una Novena del Rosario de 54 días (27 en petición y 27 en acción de gracias). Al tercer día de estar rezando el Rosario, recibí una llamada de un maravilloso hogar de ancianos diciéndome que aceptarían a mi esposo. La intercesión de María es muy poderosa, y yo siempre llevo su Medalla Milagrosa. Ya estoy por terminar los 27 días de acción de gracias. ¡María es una verdadera Madre!

—Massachusetts

 

Soy testimonio vivo del poder de la intercesión de la Virgen Santísima

Llevo más de 25 años rezando el Rosario todos los días. La Virgen nunca me ha fallado. He vencido el cáncer dos veces. Tuve un accidente de carro que me dejó las piernas atrapadas. Gracias a la intercesión de María, pude volver a caminar. También sobreviví a un derrame cerebral. Hoy estoy aquí de pie, como testimonio vivo del poder que tiene la Virgen cuando intercede por nosotros.

—Delaware

 

He encontrado el camino que Dios creó para mí

Antes de encontrar a Dios y hacerme católico, mi vida era básicamente un desastre. Si no me hubiera alejado de la iglesia a la que asistía antes, no habría pasado por todo lo que viví. Me sentía atrapado física, mental y espiritualmente. Un día, sentí el deseo de ir a una iglesia católica para ver cómo era. Y en cuanto entré, sentí algo dentro de mí que nunca había experimentado en toda mi vida. Ese algo era para mí la presencia real del Espíritu Santo en la iglesia. Lo que más me inspiró fue que, ese día, mi corazón se abrió a la fe. En mi iglesia anterior jamás sentí lo que sentí ese día. Mi papá fue católico de niño, pero hacía muchos años que no iba a misa. Lo llevé conmigo, y terminó regresando a la fe católica. Incluso recibió el sacramento de la Confirmación. Esto me ha inspirado a mí también a retomar un camino que mi bisabuelo no pudo completar. Él fue al seminario, pero no se ordenó sacerdote porque se enamoró. Ahora yo estoy considerando seriamente una vocación al sacerdocio. Siento que desde que encontré a Dios, mi vida ha cambiado por completo. Me llena de alegría poder recibir los sacramentos, y me siento feliz de pertenecer a una parroquia, que realmente forma parte del plan de Dios. Mi relación con Dios se ha profundizado. He encontrado el camino que él preparó para mí.

 —Pensilvania

 

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Gracias por mostrarme las señales

Estos días me he sentido muy triste y deprimida. En 2022 perdí a mi hermano menor el 12 de enero, a mi mamá el 17 de enero y luego a mi hijo mayor el 17 de agosto. Mi corazón se siente roto todos los días, especialmente por mi hijo. ¡Pero sé que está conmigo espiritualmente, por medio de Dios y de nuestra Madre Santísima! Quiero darles las gracias por mostrarme señales de su presencia. Les pido que recen para que Dios me conceda un poco más de paz interior. Gracias, y que Dios los bendiga. Amén.

—Pensilvania

 

¡Qué pura es nuestra Madre Santísima!

Crecí en la fe católica, pero me alejé de la práctica entre los veinte y más de treinta años. Un año, mientras visitaba una tienda pequeña de decoraciones navideñas, algo me llamó fuertemente la atención: una estatua de la Virgen María. No estaba buscando nada religioso… simplemente me atrajo. Me quedé mirándola a través del vidrio, sin poder quitarle los ojos de encima. Pero costaba $300, y no estaba preparada para gastar tanto. Compramos algunos adornitos, y salimos de la tienda. Ya en el auto, mi esposo me dijo: “¿Tú quieres esa estatua, verdad?”. Así que volvimos y la compramos. La puse en un lugar destacado, sobre un aparador en el comedor. Pasaron un par de años, y un día noté algo muy especial: esa estatua nunca se llenaba de polvo. La mesa, las lámparas, todo alrededor se llenaba de polvo… pero nunca la Virgen. Años después, mi fe volvió a encenderse. Conocí la Medalla Milagrosa y desde entonces la llevo siempre puesta. Hoy en día todavía tengo esa hermosa estatua, y hasta el día de hoy, sigue sin llenarse de polvo. ¡Qué pura es nuestra Madre Santísima!

—Correo electrónico

 

Nuestra Madre Santísima nunca falla cuando la invocamos

Quiero compartir con ustedes una historia maravillosa sobre nuestra Madre Santísima. Sufro de depresión severa y tomo medicamentos, pero a veces tengo recaídas. En una ocasión, caí en una de esas recaídas: todo me agitaba, lo más pequeño se me hacía insoportable, y hasta las cosas más simples del día a día me causaban angustia. Le lloré a Jesús pidiéndole ayuda. Después de una semana de vivir en ese caos mental, ya no podía más. Sentí que si tenía frente a mí una imagen poderosa de María, como una estatua, eso podría darme algo de paz. Pensé en la Virgen de la Medalla Milagrosa, también, ya que tantas personas han recibido milagros a través de esa imagen. Pedí por internet una estatua de la Virgen. Sabía que tardaría alrededor de una semana en llegar, pero no me importó: solo saber que algo de esperanza venía en camino me dio un rayito de luz en medio de tanta oscuridad. Pero al día siguiente, cuando desperté, algo había cambiado. Me sentía como antes. Toda la tristeza, la agitación, los pensamientos de muerte… se habían ido. Pude sonreír y hasta reír. Era como si nunca hubiera tenido esa crisis. Yo atribuyo esta sanación repentina a la intercesión de la Virgen María. Ella no esperó a que llegara la estatua para ayudarme. Intercedió por mí y me trajo la gracia de la sanación desde el momento en que la invoqué con fe. Nuestra Madre nunca falla. Siempre corre a nuestro encuentro cuando la llamamos. ¡Qué Madre tan maravillosa tenemos!

—Nuevo México

 

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Gracias, María, por tu fidelidad y tu amor.

Estaba rezando la Novena de la Medalla Milagrosa pidiendo la intercesión de Nuestra Señora por mi hijo y mi nuera. Ellos estaban buscando una casa para comprar, y yo pedí en la novena que, por su intercesión, Dios los guiara a la casa que él quería para ellos. ¡Su oferta fue aceptada en una casa! Y en el jardín trasero había una estatua de nuestra Madre Santísima. Gracias, María, por tu fidelidad y tu amor.
—Florida

 

¡Gracias, querida y dulce Madre!

María siempre ha ayudado a que nuestra familia se mantenga unida. Hace como 13 años pasamos por un tiempo muy difícil que duró varios años. Pero nunca nos faltó su amor y su protección. Gracias a su gracia e intercesión, hoy seguimos siendo una familia unida y llena de cariño.
¡Gracias, querida y dulce Madre!
—Connecticut

 

¡Gracias, Virgen Santísima, por tu protección!

Quiero dar gracias a Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa por salvarnos a mi mascota y a mí de un peligro. Mi mascota lleva una Medalla Milagrosa en su collar, y yo cargo la mía en una bolsita en la cintura. Hoy estaba rezando a la Virgen para que nos protegiera de las serpientes. Caminamos en un parque muy bonito, con un sendero pavimentado, pero que pasa entre pantanos. Allí hay caimanes y muchas serpientes que a veces se suben al camino.

Justo había terminado de pedirle a la Virgen protección para mi mascota, cuando miré hacia abajo y había una serpiente venenosa en medio de nuestro camino. Yo no veo muy bien, y casi siempre mi mascota es quien ve primero a las serpientes, pero esta vez no la vio. Gracias a la Virgen, yo pude verla. Le doy gracias a Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa por su intercesión y por protegernos de esa serpiente.
—Carolina del Sur

 

¡Siempre le agradeceré que haya cuidado a mi hijo!

Siempre he sentido la protección de la Medalla Milagrosa cuando la llevo puesta. El año pasado le di una a mi hijo para que la usara mientras estaba desplegado en el Medio Oriente. Yo tenía mucho miedo y preocupación por él, sabiendo que estaría un año en un lugar tan peligroso.

Durante su servicio, tuvo que ser enviado de Kuwait a Siria, y para llegar allá el avión militar tuvo que volar sobre Irak. En ese momento, lanzaron misiles contra el avión en el que iban mi hijo y muchos otros soldados… ¡pero los misiles no dieron en el blanco! Mi hijo llevaba puesta su Medalla Milagrosa.

El avión pudo aterrizar sano y salvo, y los soldados se refugiaron en un búnker hasta que todo pasó. Estoy convencida de que la Virgen María intercedió y protegió a mi hijo. Siempre le estaré agradecida por haberlo cuidado y por traerlo de regreso a casa con vida.
—Nueva Jersey

 

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¡Hoy doy testimonio vivo de la intercesión de Nuestra Señora!

He rezado el Rosario todos los días por más de 25 años. La Santísima Virgen nunca me ha fallado. Sobreviví al cáncer dos veces. Sobreviví a un accidente de auto de frente que me dejó atrapado de las piernas, y gracias a que me pusieron rodillas de titanio pude volver a caminar. También sobreviví a un derrame cerebral. Hoy estoy aquí como testimonio vivo del poder y de la divina intercesión de nuestra Madre Santísima.
—Delaware

 

¡La Medalla Milagrosa es algo muy especial para mí!

Mi historia con la Medalla Milagrosa comenzó hace dos años. En ese momento yo todavía no había era católico. Crecí en una familia católica: fui bautizado, confirmado y estudié en escuela católica. Pero con el tiempo perdí la fe, por diversas razones. Trataba de mantener algo de espiritualidad y de vez en cuando asistía a servicios religiosos. Eso me dio cierta paz por un tiempo, pero al final no era suficiente.

Todo cambió hace dos años, después de la muerte de un al hombre que acababa de conocer. No lo traté mucho, pero algo me llamó la atención: siempre llevaba puesta una medalla religiosa. No sabía qué era, y esa duda me quedó rondando en la cabeza. Más tarde su hija me dijo que era una Medalla Milagrosa. Empecé a leer sobre ella y de inmediato sentí que yo también necesitaba una. Y parece que Dios pensaba lo mismo, porque empecé a encontrar estas medallas en tiendas de segunda mano, y en poco tiempo tenía varias diferentes. Desde entonces llevo una puesta todos los días.

Pocos días después de la muerte de aquel hombre, mi papá sufrió un ataque al corazón y terminó en el hospital. Desde entonces está en un asilo, pero se siente bendecido de estar vivo, y mi familia también. Esos dos sucesos tan difíciles fueron lo que me empujó a regresar a la misa. Desde entonces asisto con regularidad, rezo el Rosario todos los días e incluyo la oración de la Medalla Milagrosa en cada decena.

Hoy la Medalla Milagrosa es algo muy especial para mí: me da consuelo y me recuerda mi fe, que en realidad nunca estuvo perdida… solo estaba un poco escondida.
—Nueva Jersey

 

¡Nuestra Madre Santísima intercedió por mi seguridad!

Hace unos 25 años iba de regreso a casa por una carretera principal cubierta de hielo. Un carro que venía de frente perdió el control, giró completamente y terminó directo en mi carril. Sentí una fuerza muy grande que jaló mi carro hacia atrás, y así pude evitar un choque muy grave. Nuestra Madre Santísima intercedió por mi seguridad. La amo con todo mi corazón.
—mensaje electrónico

 

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¡La Medalla Milagrosa significa todo para mí!

Trabajo con pacientes, y en ocasiones les doy la Medalla Milagrosa cuando veo que necesitan a María. Cargo la medalla conmigo todos los días. Para los pacientes es un consuelo tan grande que ni siquiera lo puedo explicar. También se las he regalado a compañeros de trabajo y a vecinos. La Medalla Milagrosa significa todo para mí, y en este momento estoy pidiendo la intercesión de María en un asunto serio de mi trabajo. Que Dios lo bendiga.
—Nueva York

 

¡Nuestra Madre Santísima nunca me ha abandonado!

En 2016 tuve que dejar la universidad porque ya no podía pagar la colegiatura. Me sentí devastado. Fue entonces cuando, por primera vez valoré de verdad lo que significa una educación. Decidí aplicar como estudiante de transferencia a universidades más prestigiosas, con la esperanza de recibir suficiente ayuda económica para terminar mi carrera. Sabía que era muy difícil, porque casi nunca los estudiantes de transferencia reciben becas generosas, mucho menos una beca completa. Y yo no era un estudiante excepcional.

Pedí a profesores que apenas me conocían que me escribieran cartas de recomendación, pasé semanas redactando ensayos y me las arreglé para pagar las cuotas de solicitud. Tenía esperanza y recé a Jesús y a la Virgen pidiendo un milagro. Sabía que con Dios nada es imposible.

Mis oraciones fueron respondidas de una manera totalmente inesperada. Me rechazaron en las tres universidades a las que había aplicado, pero recibí la noticia de que una de las profesoras que me había escrito una carta de recomendación iba a patrocinar mis estudios en la misma universidad que yo había tenido que dejar. Ella cubrió mi colegiatura hasta que me gradué dos años después.

Sé que la Virgen María intercedió por mí, porque es algo extremadamente raro que una profesora, que apenas conocía a un estudiante, decida pagar su educación. Estoy muy, muy agradecido por toda la ayuda que he recibido de nuestra Madre a lo largo de los años. Ella nunca me ha abandonado y nunca lo hará.
—Texas

 

¡Gracias, María, por tu intercesión!

En 2016 me diagnosticaron cáncer de seno en etapa 3. Desde entonces he tomado diariamente una pastilla para evitar que el cáncer regrese. Desafortunadamente, en un momento empecé a sangrar. Me hicieron varios procedimientos médicos porque uno de los efectos secundarios de la pastilla es el cáncer endometrial o uterino. Tenía mucho miedo, así que comencé a usar todos los días mi pulsera de rosario con la Medalla Milagrosa. Cada vez que la miraba, le rezaba a María pidiéndole que no hubiera células de cáncer en mi cuerpo. ¡Todos mis reportes de biopsia salieron BENIGNOS, sin cáncer! ¡Gracias, María, por tu intercesión!

Y avanzando hasta el 2024, quiero compartirles una buena noticia: tuve una cita con mi oncólogo, me hicieron una tomografía y todo salió bien. Mi doctor me dijo que estoy muy bien y que el cáncer sigue bajo control. Mi tratamiento sigue funcionando, ¡gracias a Dios!

Quiero dar gracias también a la Asociación de la Medalla Milagrosa por todas las oraciones que han ofrecido por mí. Las valoro profundamente.
—Pennsylvania

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