Testimonial Archives - Association of the Miraculous Medal
Asociación de la Medalla Milagrosa

Testimonios

Testimonios de fe, esperanza e intercesión


Cada mes, la Asociación recibe miles de cartas que hablan de la generosidad de Dios en respuesta a las oraciones a Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa. Con ese espíritu de gratitud hacia Dios, la Asociación publica secciones editadas de algunos de estos testimonios.

Sé que la Virgen me estaba protegiendo.

Yo siempre llevo una Medalla Milagrosa conmigo, ya sea en el cuello o en uno de mis rosarios. Hace muchos años tuve un accidente donde chocaron contra el lado de mi carro. El carro quedó totalmente destruido. Cuando llegó la policía, dijeron que debía haber muerto. No tenía ni un rasguño. Sé que Nuestra Señora me protegió.

—Miembro de Pennsylvania

 

Le doy gracias a Nuestra Señora por su intercesión.

Hace poco, por desgracia pasé por un divorcio. La noche antes de finalizar mi divorcio, estaba cambiando de bolso. Tenía mucho temor y tristeza por esta situación. Cuando estaba cambiando mi cartera encontré una tarjeta de oración a Nuestra Señora de Lourdes y me di cuenta que el Día de la Virgen de Lourdes se celebraba el día de mi divorcio. Ahí supe que María estaba conmigo y que todo saldría bien. Siempre estaré agradecida por encontrar esa oración. Sentí que María estaba conmigo en este doloroso momento. Te amo, María, y te doy tantas gracias por tu intercesión.

—Miembro de Illinois

 

Estoy muy agradecida por la bondad de Dios.

Mi esposo sufrió de un sangrado severo en la garganta, uno de los efectos secundarios de la radiación. Fue llevado al hospital y los paramédicos temían que no sobreviviría. Llegué a la sala de emergencias y un amable médico de urgencias me dijo que había dejado de sangrar y no tenía una explicación médica. Me miró y me dijo: “Creo que los dos sabemos por qué; Dios es maravilloso”. Mi esposo se ha recuperado completamente. Estoy tan agradecida por la bondad de Dios.

—Miembro de Pennsylvania

 

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Mi esposo fue encontrado sano y salvo, gracias a la Virgen.

Yo le regalé una Medalla Milagrosa a mi esposo hace mucho tiempo. Él la usa todo el tiempo. Un día, se confundió mucho y no sabía dónde estaba. Lo encontramos en un parque desolado a muchos kilómetros de donde vivíamos. Había estado manejando por horas, perdido, y terminó en ese parque. Sé que mi esposo fue encontrado con bien gracias a la intercesión de la Virgen.

—Miembro de Virginia

 

Mi esposo murió lleno de paz.

Mi esposo murió de la enfermedad de Alzheimer en julio de 2023. Cinco días antes de que muriera, había un pajarito intentando entrar por la ventana. El día antes de que muriera, abrí las persianas del cuarto donde mi esposo estaba en cama, y las alas y patitas del pajarito estaban impresas en la ventana. Yo he usado una Medalla Milagrosa por más de un año. Mi esposo me preguntó si él podía ponérsela. Él la uso hasta morir. Su muerte fue llena de paz. No sé qué clase de pajarito dejó sus huellas en la ventana, así que lo busqué en Internet y descubrí que era un gorrión.

—Correo electrónico

 

Dios y la Virgen nos acompañaron

Hace dos años, mi hija y yo tuvimos un accidente. Nuestro carro dio varias vueltas. Sin saber lo que estaba pasando en el momento, sabía que Dios y la Virgen estaban con nosotros ya que sobrevivimos al accidente. Yo les digo a todos que tengan fe en nuestro Dios, pues él está con nosotros en todo momento. Mi hija y yo tuvimos mucha suerte al sobrevivir este accidente, así que tengan fe en Dios, pue él siempre está cerca y nos protege. Amén.
—Miembro de Texas

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Estimado Padre:

Yo siempre he rezado una oración especial a la Virgen de la Medalla Milagrosa. Mi abuelita me decía que para recibir intercesión, una tenía que orar. Debo decir que la Virgen nunca me ha orientado mal, y siempre me ha dirigido hacia Jesús. Y ahora yo guio a mis hijos con ese mismo ejemplo. ¡Le doy tantas gracias a Nuestra Señora!
—Nueva Jersey

 

Estimado Padre:

Gracias por las misas y oraciones que hacen por mi hijo. El necesita mucha oración y la gracia de Dios para mantenerlo alejado de las drogas y el alcohol. Dios está obrando en su vida. Le doy gracias a la Virgen por su intercesión. Yo siempre uso mi Medalla Milagrosa. Ella me ha ayudado y protegido toda mi vida. Le pido que también proteja a mis hijos, pues su padre murió cuando ellos eran muy pequeños.
—Ontario, Canadá

 

Estimado Padre:

Cuando mi hijo fue enviado a Afganistán, yo comencé a rezar el Rosario con mucha frecuencia. Yo creo en la promesa de Nuestra Señora de que con la oración del Rosario protegerá a mi hijo dondequiera que esté. Al cabo de meses de sacrificios y servicio a este país, mi hijo volvió sano y salvo con su familia. Le doy gracias a la Virgen Santísima por otra oración escuchada.
—Illinois

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María escuchó mi oración

Cuando recibí información sobre la Medalla Milagrosa y la Asociación, pensé “¿Cómo puedo hacer llegar las medallas a las manos de quienes las necesitan? Madre María, por favor ayúdame con esto”. Y por supuesto, María escuchó mi oración. Durante la Cuaresma, teníamos una cena en la parroquia cada viernes.  

—Wisconsin

 

Todo fue gracias a la intercesión de María

Mi esposa estuvo en el hospital más de un mes. Cuando se le terminaron los beneficios de Medicare, la iban a transferir a un hogar de ancianos, a unas 125 millas de casa. En vano, alegué con la trabajadora social para tratar de encontrar un hogar de ancianos más cerca de donde vivíamos. Mientras caminaba hacia la oficina para hacer el papeleo, el doctor salió y me dijo que había encontrado otro hogar, a unas 30 millas de distancia de nuestra casa. Estoy seguro de que fue por la intercesión de nuestra Madre María que recibimos este favor. Estoy tan agradecido. Ahora podré visitar a mi esposa cuando quiera. Y también uso mi Medalla Milagrosa todos los días.

—Nueva York

 

La Virgen me protegió

Yo crecí en una familia católica muy devota. Éramos ocho hijos. Sin embargo, no conocí a Jesús hasta que tenía 31 años. A medida que me acercaba más a Dios por medio de la Virgen María, decidí ponerme una Medalla Milagrosa para demostrar mi amor y devoción por ella. Cuando le mostré la medalla a mi mamá, me dijo que me tenía un regalo. Era una pequeña medalla milagrosa azul, que siempre me enganchaba en el pañal cuando era pequeña. Así que, incluso antes de saberlo… ¡La Virgen ya me protegía!

—Missouri

 

Ese sí que es un milagro

A mi esposo lo diagnosticaron con cancer. Había avanzado a tal punto que sus huesos habían empezado a deteriorarse, desde la base del cráneo hasta las articulaciones de la cadera. El doctor quería que tomara un medicamento para fortalecer sus huesos. Me dijeron cuánto costaría al mes. No había manera de que pudiéramos pagar tal cantidad. Mi esposo y yo rezamos un Rosario y le pedimos a la Virgen un milagro. Al poco rato de terminar el Rosario, recibimos una llamada de la oficina del doctor para decirnos que habían encontrado una organización que pagaría los costos del medicamento por un año. ¡Ese sí que es un milagro! ¡Gracias a muestra amorosa Madre por su intercesión!

—Florida

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Querido Padre:

Mi hermano es alcohólico. Yo le regalé una Medalla Milagrosa para que se la pusiera y así fue. Se la puso al cuello. Una semana después, mi hermano decidió que era hora de ir a rehabilitación. Ya tiene varias semanas de recuperación, y todo parece ir muy bien. De verdad creo que Nuestra Señora está guiando a mi hermano. Gloria a Dios Todopoderoso. Por favor oren conmigo por la sanación completa de mi hermano.

-Oklahoma

 

Estimado Padre:

Mi esposa murió en agosto de 2020. Antes de morir estábamos rezando el Rosario. Estábamos tomados de la mano y con un rosario entre los dedos. Le dije a mi esposa que podía sentir la presencia de la Virgen con nosotros. Mi esposa movía su dedo índice para decirme que podía escucharme. Podía sentir que mi esposa respiraba más despacio y empezaba a relajarse. Cada vez que rezaba “…ruega por nosotros ahora y en la hora de nuestra muerte”, ella movía su dedo. Llegó el momento en el que ya no lo movió. Le pregunté si estaba bien. Sus dedos no se movían. Me di cuenta de que ya no respiraba. Estoy seguro de que la Virgen María estaba con nosotros para mostrarle a mi esposa el camino hacia la gloria celestial.

-Texas

 

Querido Padre:

He rezado el Rosario todos los días por más de 25 años. La Santísima Virgen nunca me ha fallado. He vencido el cáncer dos veces. También sufrí un accidente frontal de carro que me dejó con ambas piernas prensadas. Con la intercesión de María pude volver a caminar. También he sobrevivido a un derrame cerebral. Hoy estoy aquí de pie, como testimonio vivo del poder de la intercesión de Nuestra Señora.

—Delaware

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Jamás me quitaré la Medalla Milagrosa de María

Yo tenía una Medalla Milagrosa grande, la cual le regalé a un vecino cuando su hija estaba a punto de morir. Al poco tiempo, tuve un accidente de carro. No tuve heridas graves, pero estaba sufriendo con algo de dolor. ¡Cómo deseaba tener mi Medalla Milagrosa! Al poco tiempo, recibí una medalla de parte de la Asociación. ¡Mis oraciones pidiendo otra medalla fueron escuchadas! Ahora la llevo puesta todo el tiempo. Tuve algunos problemas de salud, y un médico al que visité, que no me conocía bien, vio mi Medalla Milagrosa y me dijo que nunca me la quitara. Me pareció algo curioso. Luego tuve una cita con otro médico, quien al ver mi medalla dijo: “¡Oh María, sin pecado concebida…!” Quedé asombrada.

—California

 

¡La Virgen me salvó!

Yo estuve alejado de la Iglesia católica por mucho tiempo, aunque seguía creyendo en Dios. Por medio de la intercesión de la Virgen María, volvía a celebrar la misa, y nunca me he sentido tan feliz. Ella me salvó. Y el milagro más reciente es que me ayudó a reconciliarme con una persona de la que me había distanciado.

—Nueva York

 

Gracias, Madre María, por tu intercesión.

Cuando tenía 36 años, y dos hijos, de 9 y 3 años, decidí hacerme una prueba médica. Me mandaron hacerme un ultrasonido en la garganta debido a antecedentes familiares de bocios y cáncer. El ultrasonido arrojó algo anormal con múltiples nódulos en mi tiroides. Yo ya estaba casi segura de que los nódulos eran malignos. Todo apuntaba a que tenía cáncer de la tiroides. Me hicieron una biopsia, y en todo el proceso y llevaba mi aceite bendito en el bolso y una Medalla Milagrosa colgada a mi pulsera de rosario. Siempre llevo una Medalla Milagrosa en mi carro y otra en mi bolso. Recé con fervor y envié mis intenciones a la Asociación de la Medalla Milagrosa pidiendo la intercesión de María por el bien de mi familia, especialmente del de mis pequeños. ¡Mis oraciones fueron escuchadas! Los resultados de la biopsia arrojaron que no había ningún tumor maligno. ¡Gloria a Dios! Gracias, madre María, por tu intercesión.

—Texas

 

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Nuestra Madre Santísima siempre cuida de sus hijos.

Con un corazón agradecido, quiero darle las gracias a la Virgen por su intercesión. Cuando me hago pruebas médicas, siempre le pido a la Virgen que todo salga bien. Le ruego que me dé la oportunidad de dar testimonio de su intercesión. Hoy, estoy muy agradecida porque mis informes médicos salieron bien. Pero tengo más buenas noticias. Cuando visité un hogar de ancianos, regalé Medallas Milagrosas a las personas. Otra ocasión, cuando volvía visitar, vi que muchos de los ancianos llevaban puesta la Medalla. Una ancianita me preguntó si podía regalarle más para regalárselas a sus hijos. Sentí que la Virgen estaba con nosotros. Ella está al lado de los enfermos, los que se sienten solos, los ancianos. Una Madre siempre cuida de sus hijos.

—Nueva York

 

Gracias, Virgen María, por tu intercesión

Yo estuve en una relación abusiva por más de 20 años. Una amiga, que es católica devota y una gran mujer, rezó por mí. Le pidió a la Virgen que, por medio de su intercesión, me concediera un milagro. Varios días después, ¡el hombre abusivo se marchó de mi vida! No puedo expresar todo mi agradecimiento a la Virgen María por su intercesión.

—Correo electrónico

 

María nunca nos falla cuando recurrimos a ella.

Cuando mi hija tenía 15 meses, se puso muy enferma. Los doctores nos dijeron que le podía quedar poco tiempo de vida. Yo corrí ante nuestra Madre Santísima y le pedí que interviniera y le prometí que rezaría su Rosario todos los días por el resto de mi vida. Un día después recibimos una llamada del hospital diciendo que habían cometido un error. Nuestra hija estaba sana y se iba a recuperar. Hasta hoy sigue disfrutando de buena salud. María nunca nos falla cuando recurrimos a ella. Ella es en verdad una madre amorosa, y le estamos muy agradecidos.

—Connecticut

 

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¡La intercesión de María es muy poderosa!

Mi esposo ya no podía caminar. Lo habían aceptado en un hogar de ancianos en mi comunidad porque los que queríamos tenían una larga lista de espera. Allí recibió abusos muchas veces, y, de hecho tuvo un accidente que lo dejó paralizado. Estaba como loca intentando sacarlo de ahí y llevarlo a un mejor lugar. Finalmente, frustrada, recurrí a mi Madre María y le prometí que rezaría una Novena del Rosario de 54 días (27 en petición y 27 en acción de gracias). Al tercer día de estar rezando el Rosario, recibí una llamada de un maravilloso hogar de ancianos diciéndome que aceptarían a mi esposo. La intercesión de María es muy poderosa, y yo siempre llevo su Medalla Milagrosa. Ya estoy por terminar los 27 días de acción de gracias. ¡María es una verdadera Madre!

—Massachusetts

 

Soy testimonio vivo del poder de la intercesión de la Virgen Santísima

Llevo más de 25 años rezando el Rosario todos los días. La Virgen nunca me ha fallado. He vencido el cáncer dos veces. Tuve un accidente de carro que me dejó las piernas atrapadas. Gracias a la intercesión de María, pude volver a caminar. También sobreviví a un derrame cerebral. Hoy estoy aquí de pie, como testimonio vivo del poder que tiene la Virgen cuando intercede por nosotros.

—Delaware

 

He encontrado el camino que Dios creó para mí

Antes de encontrar a Dios y hacerme católico, mi vida era básicamente un desastre. Si no me hubiera alejado de la iglesia a la que asistía antes, no habría pasado por todo lo que viví. Me sentía atrapado física, mental y espiritualmente. Un día, sentí el deseo de ir a una iglesia católica para ver cómo era. Y en cuanto entré, sentí algo dentro de mí que nunca había experimentado en toda mi vida. Ese algo era para mí la presencia real del Espíritu Santo en la iglesia. Lo que más me inspiró fue que, ese día, mi corazón se abrió a la fe. En mi iglesia anterior jamás sentí lo que sentí ese día. Mi papá fue católico de niño, pero hacía muchos años que no iba a misa. Lo llevé conmigo, y terminó regresando a la fe católica. Incluso recibió el sacramento de la Confirmación. Esto me ha inspirado a mí también a retomar un camino que mi bisabuelo no pudo completar. Él fue al seminario, pero no se ordenó sacerdote porque se enamoró. Ahora yo estoy considerando seriamente una vocación al sacerdocio. Siento que desde que encontré a Dios, mi vida ha cambiado por completo. Me llena de alegría poder recibir los sacramentos, y me siento feliz de pertenecer a una parroquia, que realmente forma parte del plan de Dios. Mi relación con Dios se ha profundizado. He encontrado el camino que él preparó para mí.

 —Pensilvania

 

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Gracias por mostrarme las señales

Estos días me he sentido muy triste y deprimida. En 2022 perdí a mi hermano menor el 12 de enero, a mi mamá el 17 de enero y luego a mi hijo mayor el 17 de agosto. Mi corazón se siente roto todos los días, especialmente por mi hijo. ¡Pero sé que está conmigo espiritualmente, por medio de Dios y de nuestra Madre Santísima! Quiero darles las gracias por mostrarme señales de su presencia. Les pido que recen para que Dios me conceda un poco más de paz interior. Gracias, y que Dios los bendiga. Amén.

—Pensilvania

 

¡Qué pura es nuestra Madre Santísima!

Crecí en la fe católica, pero me alejé de la práctica entre los veinte y más de treinta años. Un año, mientras visitaba una tienda pequeña de decoraciones navideñas, algo me llamó fuertemente la atención: una estatua de la Virgen María. No estaba buscando nada religioso… simplemente me atrajo. Me quedé mirándola a través del vidrio, sin poder quitarle los ojos de encima. Pero costaba $300, y no estaba preparada para gastar tanto. Compramos algunos adornitos, y salimos de la tienda. Ya en el auto, mi esposo me dijo: “¿Tú quieres esa estatua, verdad?”. Así que volvimos y la compramos. La puse en un lugar destacado, sobre un aparador en el comedor. Pasaron un par de años, y un día noté algo muy especial: esa estatua nunca se llenaba de polvo. La mesa, las lámparas, todo alrededor se llenaba de polvo… pero nunca la Virgen. Años después, mi fe volvió a encenderse. Conocí la Medalla Milagrosa y desde entonces la llevo siempre puesta. Hoy en día todavía tengo esa hermosa estatua, y hasta el día de hoy, sigue sin llenarse de polvo. ¡Qué pura es nuestra Madre Santísima!

—Correo electrónico

 

Nuestra Madre Santísima nunca falla cuando la invocamos

Quiero compartir con ustedes una historia maravillosa sobre nuestra Madre Santísima. Sufro de depresión severa y tomo medicamentos, pero a veces tengo recaídas. En una ocasión, caí en una de esas recaídas: todo me agitaba, lo más pequeño se me hacía insoportable, y hasta las cosas más simples del día a día me causaban angustia. Le lloré a Jesús pidiéndole ayuda. Después de una semana de vivir en ese caos mental, ya no podía más. Sentí que si tenía frente a mí una imagen poderosa de María, como una estatua, eso podría darme algo de paz. Pensé en la Virgen de la Medalla Milagrosa, también, ya que tantas personas han recibido milagros a través de esa imagen. Pedí por internet una estatua de la Virgen. Sabía que tardaría alrededor de una semana en llegar, pero no me importó: solo saber que algo de esperanza venía en camino me dio un rayito de luz en medio de tanta oscuridad. Pero al día siguiente, cuando desperté, algo había cambiado. Me sentía como antes. Toda la tristeza, la agitación, los pensamientos de muerte… se habían ido. Pude sonreír y hasta reír. Era como si nunca hubiera tenido esa crisis. Yo atribuyo esta sanación repentina a la intercesión de la Virgen María. Ella no esperó a que llegara la estatua para ayudarme. Intercedió por mí y me trajo la gracia de la sanación desde el momento en que la invoqué con fe. Nuestra Madre nunca falla. Siempre corre a nuestro encuentro cuando la llamamos. ¡Qué Madre tan maravillosa tenemos!

—Nuevo México

 

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Gracias, María, por tu fidelidad y tu amor.

Estaba rezando la Novena de la Medalla Milagrosa pidiendo la intercesión de Nuestra Señora por mi hijo y mi nuera. Ellos estaban buscando una casa para comprar, y yo pedí en la novena que, por su intercesión, Dios los guiara a la casa que él quería para ellos. ¡Su oferta fue aceptada en una casa! Y en el jardín trasero había una estatua de nuestra Madre Santísima. Gracias, María, por tu fidelidad y tu amor.
—Florida

 

¡Gracias, querida y dulce Madre!

María siempre ha ayudado a que nuestra familia se mantenga unida. Hace como 13 años pasamos por un tiempo muy difícil que duró varios años. Pero nunca nos faltó su amor y su protección. Gracias a su gracia e intercesión, hoy seguimos siendo una familia unida y llena de cariño.
¡Gracias, querida y dulce Madre!
—Connecticut

 

¡Gracias, Virgen Santísima, por tu protección!

Quiero dar gracias a Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa por salvarnos a mi mascota y a mí de un peligro. Mi mascota lleva una Medalla Milagrosa en su collar, y yo cargo la mía en una bolsita en la cintura. Hoy estaba rezando a la Virgen para que nos protegiera de las serpientes. Caminamos en un parque muy bonito, con un sendero pavimentado, pero que pasa entre pantanos. Allí hay caimanes y muchas serpientes que a veces se suben al camino.

Justo había terminado de pedirle a la Virgen protección para mi mascota, cuando miré hacia abajo y había una serpiente venenosa en medio de nuestro camino. Yo no veo muy bien, y casi siempre mi mascota es quien ve primero a las serpientes, pero esta vez no la vio. Gracias a la Virgen, yo pude verla. Le doy gracias a Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa por su intercesión y por protegernos de esa serpiente.
—Carolina del Sur

 

¡Siempre le agradeceré que haya cuidado a mi hijo!

Siempre he sentido la protección de la Medalla Milagrosa cuando la llevo puesta. El año pasado le di una a mi hijo para que la usara mientras estaba desplegado en el Medio Oriente. Yo tenía mucho miedo y preocupación por él, sabiendo que estaría un año en un lugar tan peligroso.

Durante su servicio, tuvo que ser enviado de Kuwait a Siria, y para llegar allá el avión militar tuvo que volar sobre Irak. En ese momento, lanzaron misiles contra el avión en el que iban mi hijo y muchos otros soldados… ¡pero los misiles no dieron en el blanco! Mi hijo llevaba puesta su Medalla Milagrosa.

El avión pudo aterrizar sano y salvo, y los soldados se refugiaron en un búnker hasta que todo pasó. Estoy convencida de que la Virgen María intercedió y protegió a mi hijo. Siempre le estaré agradecida por haberlo cuidado y por traerlo de regreso a casa con vida.
—Nueva Jersey

 

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¡Hoy doy testimonio vivo de la intercesión de Nuestra Señora!

He rezado el Rosario todos los días por más de 25 años. La Santísima Virgen nunca me ha fallado. Sobreviví al cáncer dos veces. Sobreviví a un accidente de auto de frente que me dejó atrapado de las piernas, y gracias a que me pusieron rodillas de titanio pude volver a caminar. También sobreviví a un derrame cerebral. Hoy estoy aquí como testimonio vivo del poder y de la divina intercesión de nuestra Madre Santísima.
—Delaware

 

¡La Medalla Milagrosa es algo muy especial para mí!

Mi historia con la Medalla Milagrosa comenzó hace dos años. En ese momento yo todavía no había era católico. Crecí en una familia católica: fui bautizado, confirmado y estudié en escuela católica. Pero con el tiempo perdí la fe, por diversas razones. Trataba de mantener algo de espiritualidad y de vez en cuando asistía a servicios religiosos. Eso me dio cierta paz por un tiempo, pero al final no era suficiente.

Todo cambió hace dos años, después de la muerte de un al hombre que acababa de conocer. No lo traté mucho, pero algo me llamó la atención: siempre llevaba puesta una medalla religiosa. No sabía qué era, y esa duda me quedó rondando en la cabeza. Más tarde su hija me dijo que era una Medalla Milagrosa. Empecé a leer sobre ella y de inmediato sentí que yo también necesitaba una. Y parece que Dios pensaba lo mismo, porque empecé a encontrar estas medallas en tiendas de segunda mano, y en poco tiempo tenía varias diferentes. Desde entonces llevo una puesta todos los días.

Pocos días después de la muerte de aquel hombre, mi papá sufrió un ataque al corazón y terminó en el hospital. Desde entonces está en un asilo, pero se siente bendecido de estar vivo, y mi familia también. Esos dos sucesos tan difíciles fueron lo que me empujó a regresar a la misa. Desde entonces asisto con regularidad, rezo el Rosario todos los días e incluyo la oración de la Medalla Milagrosa en cada decena.

Hoy la Medalla Milagrosa es algo muy especial para mí: me da consuelo y me recuerda mi fe, que en realidad nunca estuvo perdida… solo estaba un poco escondida.
—Nueva Jersey

 

¡Nuestra Madre Santísima intercedió por mi seguridad!

Hace unos 25 años iba de regreso a casa por una carretera principal cubierta de hielo. Un carro que venía de frente perdió el control, giró completamente y terminó directo en mi carril. Sentí una fuerza muy grande que jaló mi carro hacia atrás, y así pude evitar un choque muy grave. Nuestra Madre Santísima intercedió por mi seguridad. La amo con todo mi corazón.
—mensaje electrónico

 

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¡La Medalla Milagrosa significa todo para mí!

Trabajo con pacientes, y en ocasiones les doy la Medalla Milagrosa cuando veo que necesitan a María. Cargo la medalla conmigo todos los días. Para los pacientes es un consuelo tan grande que ni siquiera lo puedo explicar. También se las he regalado a compañeros de trabajo y a vecinos. La Medalla Milagrosa significa todo para mí, y en este momento estoy pidiendo la intercesión de María en un asunto serio de mi trabajo. Que Dios lo bendiga.
—Nueva York

 

¡Nuestra Madre Santísima nunca me ha abandonado!

En 2016 tuve que dejar la universidad porque ya no podía pagar la colegiatura. Me sentí devastado. Fue entonces cuando, por primera vez valoré de verdad lo que significa una educación. Decidí aplicar como estudiante de transferencia a universidades más prestigiosas, con la esperanza de recibir suficiente ayuda económica para terminar mi carrera. Sabía que era muy difícil, porque casi nunca los estudiantes de transferencia reciben becas generosas, mucho menos una beca completa. Y yo no era un estudiante excepcional.

Pedí a profesores que apenas me conocían que me escribieran cartas de recomendación, pasé semanas redactando ensayos y me las arreglé para pagar las cuotas de solicitud. Tenía esperanza y recé a Jesús y a la Virgen pidiendo un milagro. Sabía que con Dios nada es imposible.

Mis oraciones fueron respondidas de una manera totalmente inesperada. Me rechazaron en las tres universidades a las que había aplicado, pero recibí la noticia de que una de las profesoras que me había escrito una carta de recomendación iba a patrocinar mis estudios en la misma universidad que yo había tenido que dejar. Ella cubrió mi colegiatura hasta que me gradué dos años después.

Sé que la Virgen María intercedió por mí, porque es algo extremadamente raro que una profesora, que apenas conocía a un estudiante, decida pagar su educación. Estoy muy, muy agradecido por toda la ayuda que he recibido de nuestra Madre a lo largo de los años. Ella nunca me ha abandonado y nunca lo hará.
—Texas

 

¡Gracias, María, por tu intercesión!

En 2016 me diagnosticaron cáncer de seno en etapa 3. Desde entonces he tomado diariamente una pastilla para evitar que el cáncer regrese. Desafortunadamente, en un momento empecé a sangrar. Me hicieron varios procedimientos médicos porque uno de los efectos secundarios de la pastilla es el cáncer endometrial o uterino. Tenía mucho miedo, así que comencé a usar todos los días mi pulsera de rosario con la Medalla Milagrosa. Cada vez que la miraba, le rezaba a María pidiéndole que no hubiera células de cáncer en mi cuerpo. ¡Todos mis reportes de biopsia salieron BENIGNOS, sin cáncer! ¡Gracias, María, por tu intercesión!

Y avanzando hasta el 2024, quiero compartirles una buena noticia: tuve una cita con mi oncólogo, me hicieron una tomografía y todo salió bien. Mi doctor me dijo que estoy muy bien y que el cáncer sigue bajo control. Mi tratamiento sigue funcionando, ¡gracias a Dios!

Quiero dar gracias también a la Asociación de la Medalla Milagrosa por todas las oraciones que han ofrecido por mí. Las valoro profundamente.
—Pennsylvania

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