Testimonios – Backup - Association of the Miraculous Medal
Asociación de la Medalla Milagrosa

Testimonios

 

Historias de fe, esperanza e intercesión

La Asociación recibe miles de testimonios cada año que muestran la generosidad del amor de Dios en respuesta a las oraciones hechas a Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa. En gratitud por la intercesión de María y las bendiciones de Dios, la Asociación de la Medalla Milagrosa publica partes de estas historias.

Testimonios compartidos

El milagro de un embarazo sano

Estimado Padre:

Cuando yo estaba embarazada con mi niña, me dijeron que estaba en las primeras etapas de perder mi embarazo. Me dejaron ir a casa para descansar. Yo estaba muy preocupada y le recé con fervor y esperanza a Nuestra Santísima Madre. En poco tiempo, el dolor desapareció por completo y pude tener un embarazo normal y sano, y el parto fue muy fácil. Mi hija nació saludable y le puse el nombre de María. ¡Yo siempre uso mi Medalla Milagrosa! Gracias a Dios, ahora mi hija está por tener una hija propia y le pido a Nuestra Madre María que la ayude a tener un embarazo sano, como me ayudó a mí. Nunca me olvido de darle gracias a Dios y a la Virgen Santísima. Somos tan bendecidos.

-Miembro de Pennsylvania

Dios nos salvó de un accidente

Estimado Padre:

El mismo día que recibí un correo electrónico de parte de la Asociación de la Medalla Milagrosa contando uno de los milagros concedidos por Nuestra Señora, yo experimenté mi propio milagro. Mi esposo, mi hija y yo íbamos camino a misa un sábado. Queríamos ir el sábado porque mi hija tenía que partir a la universidad el próximo día. Yo iba manejando en una calle residencial cuando de repente un carro estuvo a centímetros de chocar contra el lado del pasajero, donde mi esposo y mi hija iban sentados. Hubiera sido un desastre, y quizás hasta hubieran muerto. Al darnos cuenta de lo cerca que estuvieron nuestras vidas de cambiar por completo, nos quedamos en silencio. Pero yo le di gracias a María por su protección. Llevaba mi brazalete de la Medalla Milagrosa y ese día por la mañana había rezado un Rosario. Los milagros suceden, no debemos olvidarlo.

-Miembro de Texas

Mi hijo se salvó

Querido Padre:

Yo le rezo a nuestra Madre Santísima todos los días. Ella siempre está a mi lado. Mi hijo estuvo muy grave en el hospital con la infección de una bacteria. No creíamos que fuera a recuperarse. Milagrosamente, pudo mejorar y volver a casa. Aunque tenía un gran camino por recorrer para recuperar las fuerzas, le damos gracias a Nuestra Señora por escuchar nuestras oraciones e interceder por nosotros.

-Miembro de Nueva York

Gracias, María, por la vida de mi hija

Estimado Padre:

Un día, mi doctor me llamó para decirme que no me quedaba mucho tiempo de vida. Tenía un quiste muy grande que estaba presionando al bebé que llevaba en mis entrañas. Tenía que someterme a cirugía lo más pronto posible. Una enfermera me dijo que nuestro hijo nacería en mayo, el mes de María, y que todo saldría bien. Mi esposo y yo creímos y le rezamos a nuestra Madre María todos los días. ¡Hoy, esa hija mía está por recibir en este mundo a su propio hijo! Estamos muy agradecidos por la intercesión de María y por el don de mi vida y la de nuestra hija.

-Miembro de California

Comparta su historia de cómo Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa intercedió por usted y tocó su vida.